Apostando por la sastrería para mejorar el hábito de consumo

Pensar, meditar y respirar son hábitos que hemos encontrado dentro de la pandemia, la reflexión es la consecuencia de interrumpir la rutina en la que estábamos alienados, nos permite ver más allá de nuestras actividades y comenzamos a divisar las consecuencias de nuestras acciones.

Comprender las disciplinas y los procesos junto con los materiales ya es una actividad que se lleva a cabo dentro del desarrollo de un producto y poco a poco se va creando una conciencia colectiva sobre las calidades, impactos y filosofías de una marca. En este caso lo hemos abordado dentro del área textil y de la moda.

Voltear a ver antiguas prácticas como la sastrería, que tiene un soporte dentro de la industria de la moda mucho antes de la revolución industrial, nos da una pauta para poder cubrir las necesidades de las personas que están buscando poner en equilibrio su estilo de vida.

Consumir con valores basados en slow fashion es posible por medio de esta disciplina milenaria y por lo que esta vez busqué a Aarón Jiménez, un chico de 27 años que apuesta por el estilo y la elegancia a través de la sastrería, puedes contrar más del tema por medio de su página “La Buena Hechura”.

La frase “consumidor responsable” se vuelve habitual. Hemos visto que las empresas no pueden con la carga ética sin un consumidor que valore las buenas prácticas y afortunadamente las personas son un pelín más conscientes sobre sus hábitos de consumo y platicando con Aarón entendí que la sastrería es una gran apuesta para cambiar el hábito de consumo de la moda, ahí les va porqué.

Contexto: La sastrería es la práctica de la creación de una prenda para vestir, a la medida y realmente hecha a mano. Y aunque se considera que solo es exclusivo para la confección de trajes también abordan la elaboración de piezas de uso cotidiano pero con una calidad inmejorable y acabados de lujo. Se busca desde un inicio, crear una prenda con la intención de durar en perfectas condiciones cuando menos 10 años,con la posibilidad de que se disfrute en futuras generaciones, su filosofía va inclinada a la excelente calidad de los materiales y acabados.

·Valores: 
El tiempo de creación de un traje de hilera sencilla de dos piezas es de dos meses como mínimo y el costo depende mucho del tiempo de creación y experiencia (aproximadamente 12 años) que requiere un maestro sastre cortador, aunque sabes muy dentro de ti que tendrás una pieza para toda la vida y que vale cada centavo que pagas por el. Aparte de regresar a trabajar un valor ético que se ha ido desgastando por la industria masiva ¡La paciencia!

·TENDENCIAS:

Las tendencias cambian cada 10 años. En diferencia a las colecciones de casas de diseñadores que tienen al menos 4 colecciones al año o mucho peor, el fast fashion que llega a tener 52 colecciones al año, (¡SI! 52 colecciones ¿qué onda, no?). Prácticamente las tendencias dentro de la industria sartorial evoluciona al mismo tiempo que una generación nueva nace, se dedica a contar su historias por medio de costuras, hilvanes, cortes y ensambles de una pieza. Es una manera sumamente romántica de evolucionar una tendencia y es a largo plazo.

·La importancia de la materia prima. Los materiales con los que se trabaja son en su mayoría naturales y de fuentes renovables, tanto animales como vegetales y sí un poco por sus principio ético pero a la vez por la funcionalidad ergonómica que necesita la ropa. A pesar de que existen tejidos que contienen poliéster, a diferencia de la moda rápida, el porcentaje de fibra plástica dentro de la industria sartorial es lo mínimo.

·Recursos y procesos para la creación de las prendas. 62 millones de toneladas de ropa se produce al año a nivel global, generando una huella de carbono gigante por el uso de electricidad de origen fósil, o sea petróleo, aceites para el mantenimiento de las máquinas e infraestructura para la confección de todas estas prendas, sin mencionar que un tercio de la producción anual de estas prendas, se quemarán y se convertirán en basura. Pero al compararlo con la ropa de sastre con tantos beneficios como que el 80% de la ropa de la industria sartorial se hace a mano, sus herramientas son: mano de obra, hilo, tijeras, gredas, dedal, aguja y el valioso tiempo de quienes conforman el equipo del taller de sastres. No tienen cientos de máquinas corriendo al mismo tiempo.

·Costo-beneficio. La apuesta de un closet con prendas básicas de origen sartorial es un buen inicio si te aburres rápido de la ropa. Darle un voto de confianza a la base de tu closet para complementar con detalles que agreguen la versatilidad dentro de los looks, atreverse a experimentar las sensaciones de la creación de una prenda a la medida es inmejorable. Al final, la personalización de encontrar tu estilo no tiene costo.

·El ascenso final Encontrar el momento perfecto para donar, ceder o deshacerte de la prenda es difícil, Porque la prenda de sastre te duele tirarla a la basura, de entrada por el costo, siguiente por lo que viviste en la creación. Es una pieza diseñada únicamente para ti. Solo tu sabes lo cómoda y maravillosa que puede ser y claro que duele deshacerse de eso.

Como se menciona en mi artículo pasado de consumo responsable creas un voto y un compromiso con todos los recursos naturales, el esfuerzo, el trabajo, el alientos, las puntadas, los pinchazos en el dedo y no hay manera más bella de rendirle homenaje a toda esa cadena de valor que cuidarla usarla constantemente y valorarla. Recuerda que esta prenda refleja exactamente tu estilo, tus valores y tu conciencia. La sastrería cuenta con una gran variedad de beneficios frente a una industria masiva y si lo que estás buscando es comenzar a generar un cambio en tus hábitos de consumo. Apostar por la sastrería y cuestionar al mismo tiempo que nosotros creamos un hábito de consumo más ético y responsable, puede generar un cambio significativo para la industria de la moda. Definitivamente es hora de voltear a ver esta disciplina como una gran opción.

¿Serías capaz de usar una prenda durante 10 años o más? O ¿seguirías apostando por prendas de bajo costo que a la larga salen mucho más caras a tu bolsillo y a tu ecosistema?

¿La sastrería está lista para recibir de manera sostenible a tantas personas que buscan cambiar sus hábitos?

   

Hay un sastre para todos, sigamos de cerca a La Buena Hechura y su cruzada sartorial Mexicana para seguir promoviendo el arte de la sastrería y compartamos el conocimiento de tan bello y valioso oficio.

     

Información de Aarón Jiménez redactado por Ireri López.